Mantenimiento Basado en Condición: El rol estratégico del mantenimiento conductivo

AUTOR: Pabelon

En la gestión de activos moderna, la transición de modelos puramente preventivos hacia una estrategia de Mantenimiento Basado en Condición (CBM) es fundamental para optimizar la disponibilidad y reducir costes operativos. El éxito de esta transición no depende únicamente de sensores complejos, sino del mantenimiento conductivo: el conjunto de tareas de inspección y diagnóstico realizadas por el personal de operación que maneja la instalación diariamente. 

Fundamentos del mantenimiento conductivo

El mantenimiento conductivo se define como la “primera línea de defensa” de una planta industrial. Su objetivo es aprovechar la presencia constante de los operadores para detectar anomalías antes de que se conviertan en averías catastróficas. Estas tareas suelen agruparse en una hoja de trabajo denominada ruta de operación. 

Los dos pilares operativos

Inspección sensorial

Utiliza los sentidos (vista, olfato, tacto y oído) para identificar fugas, ruidos, vibraciones o síntomas de corrosión sin necesidad de herramientas técnicas complejas.

Toma de datos

Consiste en la lectura analítica de variables físicas o químicas a partir de instrumentos locales, portátiles o sistemas de control (SCADA).

La toma de datos como herramienta predictiva

Para que la toma de datos sea efectiva, el operador no debe limitarse a registrar números de forma mecánica; debe realizar un análisis analítico inmediato. 

Objetivo de la toma de datos

Gestión de equipos críticos y modos de fallo

El mantenimiento conductivo aborda de manera específica los riesgos asociados a la redundancia y a los equipos en reserva. 

Rotación de equipos y equipos en reserva

Muchas plantas cuentan con equipos redundantes para evitar paradas. El personal de operación debe gestionar la rotación de estos activos para equilibrar el desgaste o, en su defecto, verificar que los equipos en reserva funcionen correctamente cuando se necesiten. 

Mecanismos de fallo en equipos parados

Los equipos que pasan largos periodos de inactividad pueden sufrir degradaciones específicas que el mantenimiento conductivo debe prevenir: 

Para mitigar esto, se realizan verificaciones de funcionamiento (arranque/parada) y verificaciones de prestaciones (comprobar caudales, presiones y consumos nominales). 

Tareas técnicas delegadas en operación

El mantenimiento conductivo también integra tareas técnicas básicas que tradicionalmente pertenecían a los departamentos de mantenimiento especializado, fomentando la responsabilidad y el compromiso del operador

El ciclo de mejora: Generación de incidencias

Es fundamental que el documento de ruta conductiva muestre las incidencias que ya están abiertas para evitar duplicidades y asegurar que el operador sepa que el problema ya ha sido detectado y está en proceso de solución.

El proceso culmina con la generación de incidencias. Cuando un rondista detecta una anomalía en sus inspecciones sensoriales o tomas de datos, debe reportarla inmediatamente para que analistas de nivel superior puedan verificar, priorizar y generar las órdenes de trabajo correspondientes. 

La Ingeniería detrás de los rangos: Valores de referencia dinámicos

Un error común en la implementación del mantenimiento conductivo es definir rangos de alerta estáticos. Para un ingeniero de confiabilidad, el valor de referencia debe ser a menudo dinámico. 

Prevención de modos de fallo en equipos en "Stand-by"

La confiabilidad de un sistema suele depender de su redundancia, pero los equipos en reserva son vulnerables a modos de fallo silenciosos que no ocurren durante la operación continua. 

El "Efecto Banana" y otros riesgos de la inactividad

Cuando un equipo rotativo permanece estático, el ingeniero debe programar tareas conductivas para mitigar: 

Verificación de prestaciones vs. verificación de funcionamiento

Verificación de funcionamiento

Un arranque rápido para confirmar que el activo es capaz de ponerse en marcha (ej. generadores de emergencia). Ayuda a evitar el bloqueo de ejes o fallos en el sistema de excitación.

Verificación de prestaciones

Pruebas más profundas donde se mide si el equipo alcanza sus parámetros nominales de caudal, velocidad o consumo. Esto permite detectar degradaciones internas (erosión en impulsores, obstrucciones) antes de que se necesite el equipo en una crisis.

Integración del operador en el plan de lubricación y consumibles

Para optimizar el OEE (Overall Equipment Effectiveness), el ingeniero de mantenimiento debe delegar tareas de baja complejidad pero alta frecuencia al personal de operación.

Gestión de la información: el ciclo de retroalimentación

Para un ingeniero de confiabilidad, el dato del operario es el “Nivel 1” de información. El sistema debe asegurar que: 

Tarea conductiva Impacto en confiabilidad Fuente de datos
Inspección Sensorial
Detección precoz de fugas y ruidos
Sentidos del operador
Rotación de equipos
Evita modos de fallo por inactividad
Rutas de operación
Lectura de Contadores
Base para el mantenimiento preventivo por uso.
Horómetros y caudalímetros.